Como empresa de alquiler de aulas en Madrid sabemos bien que mantener una iluminación adecuada es clave en este tipo de espacios. De hecho, puede aumentar la productividad hasta en un 20% además de reducir las bajas laborales.

La falta de luz o una colocación inadecuada hace que los trabajadores tengan que forzar la vista, derivando en fatiga ocular y disminuyendo en consecuencia su productividad. La iluminación tiene que ver también con la seguridad laboral. Date cuenta de que los cambios muy bruscos de luz pueden hacer bastante daño a la vista. No hay que olvidar que algunos accidentes laborales se deben a que los trabajadores no llevan la corrección visual adecuada a sus necesidades.

Por eso, en las aulas que te podemos alquilar en TorreOmbú la iluminación siempre es la adecuada a las necesidades del cliente que las demanda. Para evitar los efectos sobre la visión de la mala iluminación en el trabajo. Estos pueden ir desde la fatiga ocular hasta los dolores de cabeza, la vista nublada o la sequedad en los ojos. Uno de los efectos más comunes que se derivan de una deficiente iluminación es el Síndrome de Fatiga Visual. Sus síntomas son fatiga ocular, sequedad ocular, escozor, sensibilidad a la luz, visión borrosa, dolores de cabeza y dolor en el cuello, hombros o espalda. Para evitarlo, el ordenador no debe estar enfrente ni detrás de ventanas, la luz del sol no ha de dar de forma directa sobre los ojos o sobre la pantalla de la computadora y tampoco debe haber luces demasiado brillantes. Los ojos deben situarse a una distancia de 40 a 60 centímetros del monitor y tienen que estar por debajo de la parte superior de la pantalla.

¿Cómo iluminar el centro de trabajo?


Los expertos recomiendan utilizar luz natural siempre que sea posible porque facilita el rendimiento de los ojos y reduce los niveles de estrés.

En estos contextos, hay que distinguir entre:

  1. Iluminación general uniforme: las pantallas del techo, lámparas incandescentes y fluorescentes están repartidas regularmente por todo el local, sin tener en cuenta los emplazamientos de los puestos de trabajo. Deben colocarse lo más alto posible para disminuir el riesgo de deslumbramiento.

  2. Iluminación general con iluminación localizada de apoyo: focos luminosos cerca del plano de trabajo.

  3. Iluminación general localizada en determinadas zonas del techo: en los puestos o máquinas que requieran de un alto nivel de iluminación

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