La luz es un factor clave para el ser humano, también en el ámbito laboral: una buena iluminación del lugar de trabajo puede suponer un aumento del rendimiento y la productividad, mientras que una mala iluminación puede provocar cansancio, cefaleas, déficit de atención y disminución del estado de ánimo.
Uno de los aspectos más importantes a la hora de preparar y elegir una sala de reuniones, ligado también al diseño y a la calidad del espacio, es la iluminación. Tanto si se trata de una sala dentro del propio espacio de oficinas, como si es una sala de reuniones que vamos a alquilar, necesitaremos tener muy en cuenta la iluminación del espacio, tanto natural como artificial.
Las salas deben contar con luz natural, que aporte sensación de amplitud; pero, además, deben disponer de una iluminación artificial independiente, por fases, que se pueda regular en función de las zonas que se desee iluminar, y que favorezca la creatividad y el bienestar de los asistentes.

La luz en el espacio de trabajo.

La iluminación del espacio de trabajo es uno de los aspectos más importantes que cualquier empresa debe considerar. Tanto si hablamos de la zona de trabajo propiamente dicha, como si se trata de las salas de reuniones, la iluminación debe estar cuidadosamente pensada, ya que influirá tanto en el estado de ánimo de nuestros trabajadores o clientes, como en los aspectos más productivos.
La luz natural nos llena de energía y hace que afrontemos el día a día con mejor humor y estado de ánimo. Esto redunda en que los empleados se encuentren más a gusto en el lugar de trabajo, aumentando la creatividad y la productividad, y favoreciendo un ambiente agradable dentro de la empresa.
En el caso del alquiler de salas de reuniones, además de mejorar la atención sobre el tema que se quiere presentar, la luz influirá sustancialmente en la imagen que transmitimos.

Consejos para una buena iluminación en salas de reuniones.

Dada la importancia que tiene una buena iluminación de las salas de reuniones, deberemos tener en consideración una serie de aspectos que nos ayudarán a elegir la sala correctamente o a poder prepararla de la mejor manera posible.
En términos generales, se considera que la intensidad en la iluminación de salas de reuniones debe estar entre 200 y 350 lux para luz general, y entre 400 y 700 lux para zonas puntuales que queramos destacar o iluminar más.

1) Salas diáfanas con luz natural.
Técnicamente no se trata de iluminación como tal, pero es importante considerar que las salas espaciosas y diáfanas, sin compartimentación y sin columnas, aportarán mayor luminosidad y sensación de amplitud a nuestra reunión o formación.
Además, si estas salas disponen de grandes ventanales, la luz podrá llegar a todas las partes de la sala, evitando zonas oscuras o mal iluminadas.

2) Decoración de la sala.
De igual forma que con el punto anterior, para mejorar la iluminación de las salas de reuniones, será importante considerar el color en el que estarán pintados tanto techos como paredes. Deben ser colores lo más claro posible, preferiblemente color blanco en todos sus matices. Esto ayudará a aportar sensación de claridad y a que la luz se difumine homogéneamente por el espacio.
Dentro de la decoración, también es importante considerar la instalación de mamparas divisorias de cristal, de forma que la luz natural que entre por los ventanales, pueda llegar a todas las partes de los locales.

3) Ubicación e intensidad de las luminarias.
Es fundamental considerar la distribución de los puntos de luz en las salas. Principalmente se recomienda que estén colocados en los techos, de forma que no exista un rincón más iluminado que otro. Lo ideal es informarse con empresas especializadas que puedan hacer un estudio de la mejor ubicación en función de la sala.
Si se va a proyectar en la sala, lo más recomendable es manejar una iluminación gradual que permita regular la intensidad para que la proyección se vea correctamente.
En caso de hacer formaciones con pizarras blancas, lo ideal es poder concentrar la iluminación en esa zona para que sea visible para todos los asistentes.

4) Tipo de luz.
Para salas de reuniones y espacios de trabajo, lo recomendable es instalar luces blancas, ya que mejoran la visibilidad y concentración, sin llegar a forzar la vista.
Además, si pensamos en el ahorro económico y en la sostenibilidad, lo ideal será decantarse por luces LED, que tienen un gasto muy pequeño en comparación con otro tipo de bombillas, y una vida útil muy amplia.

5) Iluminación por fases.
Lo más recomendable en una sala de reuniones es poder graduar las zonas que queremos iluminar en función de la actividad que estemos realizando en cada momento. La iluminación por fases ayuda en este sentido, ya que será posible iluminar más o menos, según la necesidad que tengamos.
En el caso de estar realizando una proyección en la pantalla, la iluminación deberá ser tenue para que se pueda ver bien lo que estamos proyectando, pero con luminosidad suficiente para que también se pueda escribir bien.
Si trabajamos en una pizarra blanca, este punto deberá estar iluminado para que todos los asistentes puedan ver bien lo que se escribe.
La luz indirecta, a través de candilejas, es siempre una buena opción para conseguir tener una sala perfectamente iluminada, pero evitando reflejos y deslumbramientos en alguna zona.

Existen muchas empresas especializadas que pueden ayudar a la hora de realizar el proyecto de una sala de reuniones, aconsejando sobre la ubicación, intensidad y tipología de luminarias que mejor se adaptan a las necesidades que tiene cada empresa y al espacio donde se instalarán.
Esto es relevante, ya que una buena iluminación siempre será un seguro de éxito en cualquier reunión, presentación o formación de empresa.
Recuerda que, si necesitas alquilar un espacio, en Torre Ombú contamos con una amplia variedad de salas en alquiler. No esperes más y contacta con nosotros o llámanos al teléfono 917 816 430.